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jueves, 11 de febrero de 2010

TERMINA IMPONIENDOSE LA REIVINDICACION VECINAL












Los aviones deberán subir el doble de altura antes de girar para evitar el ruido.

Las restricciones entrarán en vigor el próximo 11 de marzo e impiden virar antes de sobrepasar Ribarroja.

11.02.10 - 01:04 -
M. J. CARCHANO VALENCIA.
12,9 kilómetros será el perímetro que los aviones deberán respetar alrededor del aeropuerto si despegan hacia el noroeste.

20,3 kilómetros ocupa el perímetro de restricción hacia el sureste.

María y su familia ya podrán ver tranquilos la televisión en su casa de San Antonio de Benagéber sin tener que subir el volumen cada cinco minutos. Las molestias por el ruido de los aviones que salen del aeropuerto de Manises ya tienen fecha de caducidad. Será el próximo 11 de marzo cuando entre en vigor un procedimiento de despegue que impedirá a los pilotos sobrevolar algunas urbanizaciones, con el riesgo de ser sancionados.
Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) ha publicado en su página web una enmienda que modifica las normas que rigen para efectuar el despegue. Los aviones deberán alcanzar los 2.000 pies para poder girar, el doble de la altura permitida en la actualidad, bajo riesgo de multas. Solamente podrán aducir alguna emergencia para saltarse esta medida, que entra en vigor dentro de un mes.
Los mapas publicados en la web detallan además el perímetro que no podrán utilizar. Es decir, los aviones deberán seguir una línea paralela a la pista de despegue que no abandonarán hasta alcanzada una altura y una distancia. Hasta ahora, la única norma que debían cumplir los pilotos es girar después de haber alcanzado los 1.000 pies, sin entrar a concretar que hayan cubierto una distancia. Hay aviones que alcanzan esa altura mucho antes, sobrevolando zonas residenciales.
Ahora, en el caso de los despegues hacia el oeste, deberán subir en paralelo a la pista al menos 9,2 kilómetros antes de girar, mientras que en el caso de los despegues hacia el mar la distancia a cubrir será de 16,6 kilómetros. Es decir, los aviones podrán girar una vez pasado Ribarroja y antes de llegar a Vilamarxant. Hacia el este deberán virar una vez tengan bajo sus pies el mar Mediterráneo.
Y lo tendrán que cumplir si no quieren arriesgarse a multas que pueden llegar a superar los 6.000 euros y que funcionan, a rajatabla, en todos los grandes aeropuertos europeos.
Retrasado
El procedimiento de despegue es una de las restricciones que el Ministerio de Fomento está poniendo en marcha para mitigar las molestias por el ruido de los aviones en las zonas urbanas. El aeropuerto de Manises ha sido de los últimos grandes aeropuertos en incluir estas restricciones.
Una de las medidas a punto de entrar en vigor es un sistema de monitoreado del ruido ubicado en el perímetro de la pista que permitirá rastrear, incluso a través de la página web, si los aviones cumplen con estos procedimientos de despegue. Además, los pilotos deberán alcanzar un grado de inclinación de 5,5 grados para poder alcanzar altura con mayor rapidez y así que afecte al menor número posible de vecinos.
Están prohibidas además, desde hace un año, las pruebas de motor nocturnas. Es la limitación más común, que se aplica a la mayoría de grandes aeropuertos. Los vecinos de Aldaia, los más próximos a la zona donde se realizan las pruebas, eran los más afectados. Comenzaban a la una o a las dos de la madrugada y producían un rugido sordo que no dejaba dormir a nadie. El aeropuerto tiene además un proyecto para construir un túnel de viento que permitiría que las pruebas de motor se hicieran a cubierto, aunque no es definitiva su construcción. También se aplica en Manises la restricción de la potencia reversa, es decir, utilizar los motores para frenar.
Hay medidas, sin embargo, que nunca se podrán aplicar en Manises y que ya están en vigor en otros aeropuertos. Por ejemplo, evitar sobrevuelos de poblaciones. La cercanía de las pistas a los núcleos urbanos impiden esta restricción. Unos u otros valencianos deberán soportar siempre el ruido que causan los despegues y los aterrizajes. Incluso hay aeropuertos, como Barcelona, Madrid o Palma de Mallorca, que restringen el uso de alguna pista.
Desvío hacia el sur
En Manises se ha intentado limitar el despegue hacia el interior, que se utiliza en el 70% de los casos. Sin embargo, según Fomento, depende de la orientación del viento. El resto de los aviones utilizan la pista hacia el sureste. Y la novedad en estos despegues, que entrará en vigor a partir del 11 de marzo, es que los aviones deberán desviarse hacia el sur para no atravesar Xirivella o barrios de Valencia.
Volarán sobre polígonos industriales y, casi en paralelo al nuevo cauce, sobrevolarán pedanías como la Torre, Castellar o Pinedo, evitando los núcleos más poblados, como los municipios de Sedaví, Alfafar o Benetússer, que quedarán algo más al sur del pasillo aéreo.
De momento queda por definir la ruta que deberán seguir los aviones para aterrizar. Una decena de sonómetros están instalados enValencia y el área metropolitana para estudiar cuáles pueden ser los pasillos que afecten a un menor número de vecinos. Durante 2010 también se prohibirán algunos aparatos por sus altos niveles acústicos, como el B747-200/300, DC 8-50/60 o A300/B2, aunque suponen el 1% del tráfico aéreo de España.

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